QUICORNAC posee una red de más de 6000 agricultores que entregan fruta a cientos de centros de acopio localizados a lo largo y ancho del pais, sobretodo en localidades rurales en su integridad, por lo que la actividad generada por la empresa es determinante en la economía de pequeños poblados. Una de sus principales metas es contribuir a erradicar la pobreza mediante un negocio que permita al nucleo familiar del agricultor percibir mayores ingresos.
QUICORNAC S.A. inició en enero de 2008 un esfuerzo por identificar posibilidades de realizar Negocios Inclusivos [1][1], con la asesoría del Servicio de Cooperación Holandesa al Desarrollo –SNV, institución responsable de más de 40 procesos de inclusión social productiva en América Latina. Los Negocios Inclusivos tienen el propósito de beneficiar a las comunidades de bajos ingresos, como son los agricultores de las distintas provincias que poseen vinculación productiva con la empresa, de tal forma que puedan subsistir de forma sustentable, mejorando su calidad de vida mediante una relación comercial que les permita trascender la brecha de la pobreza y evitar la migración a las grandes ciudades. QUICORNAC ha presentado esta iniciativa al Banco Interamericano de Desarrollo -BID- para su financiamiento.
El modelo actual de Negocios Inclusivos de QUICORNAC prevé un Programa de Desarrollo de Proveedores (PDP) de determinadas zonas específicas seleccionadas, ubicadas en la cercanía de la plantas de procesamiento que tiene la empresa en y comprende los siguientes componentes:
(i) Formalización de las Relaciones Comerciales de la empresa con los pequeños agricultores que la proveen de maracuyá, aumentando la certeza respecto a volúmenes y precios de transacción,
(ii) Capacitación y Asistencia Técnica en temas tan diversos como logística, uso adecuado de agroquimicos, siembra y cuidado de plantas, mediante calendarios programados anticipadamente y evaluación de resultados,
(iii) Innovación Tecnológica con el objetivo de permitir a los pequeños agricultores acceder a semillas seleccionadas que incrementen su productividad y consecuentemente sus ingresos, y a la empresa alcanzar un abastecimiento sostenible y de calidad,
(iv) Y financiamiento para pequeñas inversiones agrícolas.
A través de un esfuerzo expreso por generar una cultura agrícola sostenible, QUICORNAC ha logrado estabilizar sus relaciones comerciales con el 95 % de sus proveedores [2][2], que en su totalidad son de escasos recursos, lo que ha significado una política empresarial positiva no solo para sus proveedores sino para la comunidad a la que estos pertenecen. Este esfuerzo ha derivado a lo largo de los años en la inyección de decenas de millones de dólares en compra de fruta a pequeños productores.
QUICORNAC ha mantenido a lo largo de los últimos 20 años programas de capacitación permanente en procesos productivos y logísticos de carácter agrícola, lo que ha caracterizado su relación con los pequeños productores que la proveen. Es así que frente a los 6000 productores con que la empresa mantiene relaciones comerciales directa e indirectamente, cada año la empresa realizó varios días de campo en distintas zonas productivas con campañas de re-siembra.